En la tradición filosófica china, se cree que de antes que existiera el universo había un vacío absoluto, donde el concepto del tiempo no tenía sentido, según postula la teoría cosmológica taoísta. A este estado de vacío se lo llamó Sin extremos o Wuji, a partir de ello se produjo la “creación del universo”, gracias a un impulso desconocido que se manifestó como Chi, y se manifestó a través de la polaridad Yin-Yang, a este proceso se lo denomina Tai-ji (Gran Extremo) y Tao, al origen, motivo y leyes que rigen en el universo, basado tanto en la filosofía del Tao y conocido también como teoría de los polos opuestos del Yin y Yang, expresan una “dualidad” energética, igual que los polos de un imán.

Yin y Yang son una unidad, dos caras de una misma moneda, son complementarios y a la vez opuestos, expresados por el principio de interdependencia (filosofía del Tao), que en esencia encierra dicha filosofía, no hay principio ni hay fin, todo es una evolución continua. Así, la filosofía china lo que ha hecho es extender el principio del Yin y el Yang a todas las manifestaciones de la naturaleza, suponen que el principio de lo opuesto es el complementario y se encuentra en todas partes, siempre hay sombra y a la vez hay luz (luz-sombra), siempre hay un camino de ida y otro de vuelta (ida-vuelta), opuestos pero complementarios, necesarios uno con el otro destacándose siempre uno de ellos, para dar lugar al predominio del contrario.

Con esta teoría la medicina china permite explicar la fisiología, la anatomía, patología, diagnóstico y tratamiento, su aplicación a los demás usos de la naturaleza es total, por ejemplo: no hay luz sin sombra, el yin es oscuridad, lo pasivo, lo estático; Yang es la luz, lo activo, lo dinámico. Ésta división en dos polos opuestos, en un equilibrio continuo y dinámico de crecimiento y decrecimiento fue la guía básica de la filosofía china de la antigüedad, según esta forma de división para la existencia positiva de cualquier fenómeno, es forzosamente necesaria la existencia negativa del mismo anti fenómeno, como formas opuestas pero siempre en un continuo equilibrio: cuando uno crece, la otra decrece y a la inversa.

Yin y Yang son fuerzas opuestas en constante equilibrio, polaridades extremas de toda la materia, la tierra y el cielo, la mujer y el hombre, o sea estas dos polaridades se entremezclan dando lugar a una tercera materia, compuesta por los cinco elementos energéticos (agua, madera, metal, fuego y tierra), a partir de los tres se forman los demás seres, la concepción de un ser coincide con esta teoría de la creación taoísta, la unión del óvulo y la esperma que corresponden a las energías Yin y Yang, da origen a un bebé que es la materia de los cinco elementos, los líquidos, los minerales, las dos energías opuestas de sus progenitores y el calor corporal, por lo tanto, el hombre es parte de este ciclo de transformación energética  para que no haya conflicto energético, el hombre debe estar en perfecta armonía con la naturaleza, haciendo girar nuestro microcosmos al compás del macrocosmos, ésta armonía dará equilibrio físico y psíquico al hombre, es ésta la meta a los que los practicantes de algunas artes marciales y del Tai Chi Chuan han de alcanzar con sus prácticas.

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