Han habido algunas “ideas alocadas” sobre las cuales han reforzado en algunas personas la locura de las conspiraciones, sin embargo, la etiquetación de la gente que busca saber la verdad como “teoristas de la conspiración” ya no tiene el mismo poder que tenía hace 10 años.

Esto es debido a que esos “locos” teoristas de hecho comprobaron que muchas de sus creencias resultaron ciertas, lo cual ha resultado en un incremento de gente que busca en medios alternativos por respuestas. Las narraciones contadas por los medios de comunicación principal están siendo cada vez más cuestionados por un grado de personas inclusive por aquellas que estaban más “comprometidas” dentro del sistema. Por lo cual lentamente está creciendo una tendencia a cuestionar la “versión oficial” de todo.

Esta es una gran señal para el futuro de la humanidad.

Por eso, cuando el acuerdo comercial secreto más reciente salió a la luz vía Wikileaks, desde el comienzo la comunidad despierta internacional fue desconfiada. Después de todo, acuerdos comerciales previos como el llamado “El tratado norteamericano de libre comercio” (NAFTA) fue un fracaso épico para la gente y un gran éxito para el cabal corporativo.

El Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) es simplemente una extensión del NAFTA. Es “un intento de forjar un gobierno supranacional para las naciones de la Cuenca del Pacífico, siguiendo el modelo de la Unión Europea.” Por lo tanto, el TPP, junto con la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP) y el Acuerdo en comercio de servicios (en inglés Trade in Services Agreement, TISA), deben ser entendidos como precursores a un gobierno global.

Inclusive en el mejor de los casos, estos acuerdos ya no son más sobre “libre comercio”. En realidad son diseñados para gestionar el comercio, lo cual asegura la monopolización del poder para ciertas corporaciones multinacionales. Además son configurados por “jugadores en las sombras” para transferir poder de los gobiernos a las corporaciones, lo que conllevará a un profundo control concentrado sobre los recursos de nuestro planeta.

¿Y quiénes son los dueños de estas corporaciones particulares? La élite en las sombras por supuesto.

Aunque estos acuerdos ya no son más un secreto, sus motivos ulteriores permaneces en secreto para el público. La realidad es, el objetivo principal para el cabal – conocidos también como el estado en las sombras, los globalistas, banqueros, sionistas, la élite y otros términos más – es solidificar su inmortalidad a través de la creación de un gobierno mundial.

En estos últimos años, la élite está siendo confrontada por un creciente grupo de agentes de poder anti Nuevo Orden Mundial (o NOM, por su abreviación). Ésta es la razón por la cual la tramitación rápida de estos tan llamados acuerdos comerciales es tan importante para ellos. Si mecanismos legales tomasen lugar a través de estos acuerdos, naturalmente surgiría un nuevo orden mundial para dirigir y organizar la sociedad, especialmente si hubiese alguna catástrofe global en la cual requiera unificar el mundo bajo una bandera. Un buen ejemplo es la fragilidad la economía global, sin embargo, cosas como un desastre orquestado, como la tercera guerra mundial, o un desastre económico provocado, podría estar inclusive en su agenda tiránica.

En cualquier caso, el TPP y otros acuerdos comerciales no son progresistas para nuestra cultura global; de hecho, son todo lo opuesto.

Lo que sería progresista serían acuerdos en los cuales:

  • Desarticular los principales medios masivos de comunicación (matrix) y garantizar que la información integral, libre y justa se difunda a las masas.
  • Remover el sistema bancario central privado, y transferir la creación de dinero de vuelta a la gente, para la gente.
  • Presentar un modelo económico innovador en el término a corto plazo para vencer la pobreza y otras desigualdades socioeconómicas, como también proveer de suficiente trabajo para cada persona que necesite uno.
  • Financiar todos los servicios de apoyo social que sean requeridos para reintegrar comunidades, y tratar integralmente todos los problemas de salud, tanto físico, mental y espiritual.
  • Remover a los gigantes farmacéuticos, retirar medicinas inseguras, reintroducir medicinas naturales conocidas y diseñar un marco social y legal, seguro y sofisticado para manejar sustancias ilícitas.
  • Detener organizaciones multinacionales por sus impactos tanto social como en el medio ambiente, y hacerlos contribuir su justa retribución a la comunidad.
  • La transición del sector de la energía a recursos renovables, incluyendo la energía del punto cero.
  • Proteger nuestros sistemas de químicos innecesarios, como así asegurar la calidad y seguridad de la comida, mediante la transformación del monocultivo de la agricultura industrial en el policultivo de la permacultura.
  • Asegurar que toda actividad humana sea sustentable y que deje una huella ecológica de 0 (cero).
  • Localizar a toda la producción de energía y alimentaria y hacer que la industria animal siga estrictas pautas éticas y compasivas.
  • Proveer de políticas de incentivos para pequeños negocios para que provean de servicios y alimento a su comunidad local en primer lugar.
  • Remover el dinero privado y su influencia de la política.
  • Revolucionar el modelo educacional para que las próximas generaciones cuenten con las habilidades para la vida y otros conocimientos necesarios para prosperar.
  • Destacar, realzar los valores, la cooperación y la verdadera autoestima en la comunidad
  • Aspirar a soluciones a largo plazo en la forma en que diseñamos nuestro sistema social para el beneficio de todos, para el buen futuro de la humanidad.

 

Esto es más o menos lo que la comunidad despierta quiere para su futuro, como también para nuestras generaciones futuras. Para progresar genuinamente, necesitamos tomar lo que es bueno de lo que hemos aprendido a lo largo de las revoluciones científicas, industriales, tecnológicas y digitales, así como también reincorporar algunas de las sabidurías ancestrales que impregnó las tradiciones tribales.

Pero nadie en el poder político pareciese escuchar. Si esperamos por una verdadera sociedad progresiva se siente como si viviéramos en alguna clase de tierra fantasiosa cuando vemos en la forma en la que se desarrolla el mundo actualmente. Sin embargo, no es el único lado de la historia.

Aun cuando la mayoría de las masas esté de acuerdo con el giro positivo que los principales medios de comunicación le han dado a los tan llamados “acuerdos de libre comercio”, la gente demuestra que esta tan “sedada”. El pasado 10 de octubre, en una de las mayores protestas en muchos años, alrededor de 250.000 personas protestaron en Berlín en contra del TPP, debido a que ellos sabían que firmando para ceder aún más poder a las estructuras de la élite y a “compañías multinacionales a expensas de los trabajadores”, es simplemente una mala idea. Necesitamos una nueva economía para la gente, no la “solidificación” de los recursos y la riqueza.

Estas protestas están revitalizando una energía fresca que hacen un llamado a una investigación y una toma de decisiones democráticas sobre cualquier acuerdo que tenga la capacidad de definir nuestra especie para las generaciones venideras. Esto también incluye “La Agenda 2030”, recientemente publicado por las Naciones Unidas, el cual desde ya deberíamos saber que es creado por la misma élite global.

Esta agenda tiene escrito gobierno global por todos lados, aún si está disfrazado de algunas metas necesarias de desarrollo social que necesitamos alcanzar. Son pasos positivos muy respetables para la humanidad, sin embargo, el camino que tomemos es igual de importante.

En definitiva, nos estamos volviendo cada vez más conscientes como colectivo, incluso si es difícil de darse cuenta a veces. Estos cambios en la vibración, energía y en nuestra conciencia colectiva están trabajando a nuestro favor. Aunque al final del día la decisión es, y siempre a sido, de la gente.

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