¿Te encuentras constantemente con un millón de cosas por hacer? Si es así, probablemente sepas muy bien que cuando nos ahogamos en tareas y responsabilidades, mantenerse concentrado y hacer las cosas parece ser imposible.

Habiendo experimentado esas situaciones abrumadoras por uno mismo a lo largo de los años, uno puede probar tips incontables con la esperanza de que puedan ayudar a no sólo sobrevivir – sino para prosperar – incluso durantes los días más agitados y caóticos.

Aquí, compartimos algunos de estos simples “hacks” de productividad que, personalmente, son los más eficaces. ¡Dales una oportunidad! Espero que sean tan útiles como lo fueron para mí.

Hacer una rutina diaria y apegarse a ella

Antes de que comiences cada día, haz una lista de las principales tareas que necesitan hacerse ese día – esto incluye todo desde tareas rutinarias a proyectos y reuniones. Si puedes, hazlo lo más detallada como sea posible y asegúrate de darte una cantidad de tiempo realista para hacer cada tarea y para cada reunión (basándote en tus experiencias anteriores).

Aunque es verdad que a menudo no podemos precisar con claridad nuestros días para apegarlos a la rutina que hemos creado para nosotros mismos (ya que fácilmente puede cambiar de forma inesperada), si haces un punto para establecer plazos y divides tu tiempo adecuadamente, serás menos propenso a desperdiciar el tiempo cuando tienes un plan claro de cómo va tu día y como debería ir.

Meditación

Aunque parezca ser contraproductivo añadir otra cosa a nuestra ya interminable lista de tareas, puedes encontrar a la meditación como una de las “herramientas” que puedas usar si lo es buscas es estar calmado y concentrado, sin importar que tan lleno esté nuestro día.

Con tan solo poner al lado 10 minutos al día para aclarar nuestra mente, preferiblemente en la mañana antes de comenzar nuestro día, seremos capaces de practicar la atención plena y aprender a estar más presentes en el ahora.

Para muchos de nosotros, la razón por la cual nos encontramos continuamente luchando en nuestro esfuerzo para volvernos más productivos es debido a que a menudo dejamos vagar a nuestra mente – en lugar de darle toda nuestra atención a la tarea que estamos realizando. Cuando se practica regularmente, la meditación nos ayuda a centrar nuestros pensamientos en el momento presente, permitiéndonos dejar de lado los sentimientos de preocupación o ansiedad que surgen a lo largo del día, lo cual nos permite concentrar nuestros esfuerzos y atención en lo que sea que necesitemos hacer.

Haz una sola cosa a la vez

Con tanto que hacer en tan poco tiempo, muchos nos encontramos constantemente haciendo varias cosas a la vez – hasta que nos damos cuenta que hacemos muchos más cuando empezamos a enfocarnos en una tarea a la vez. Resulta que, aunque parezca lógico que ahorramos tiempo al trabajar en varias tareas a la vez, estudios descubrieron que en realidad reducen nuestra productividad en un más del 40%.

Aunque no sea exactamente un paseo en el parque, cuando reemplacemos las tendencias multitarea con “monotareas”, descubriremos que no sólo seremos capaces de hacer las cosas más eficientemente, sino que además lo haremos con más eficiencia.

Minimizar las distracciones

Cuando trabajamos en una oficina o en un café lleno de personas, puede ser todo un desafío concentrarse en hacer las cosas cuando hay muchas distracciones para empezar. Si bien es posible que no tengamos la opción de “dejar fuera” a aquellos a nuestro alrededor; lo que si podemos controlar son nuestros dispositivos. Por lo tanto, durante tus horas de trabajo, mantén tus gadgets lejos de tu alcance (por ejemplo, puedes poner tu móvil en tu cajón o en una mochila o bolso) y mantén el uso de las redes sociales a un mínimo.

Adicionalmente, en lugar de revisar tus mails cada vez que un nuevo correo llega a tu inbox, puedes crear tiempos designados específicamente a chequear tus mails. Prioriza en sólo atender los mails que requieren nuestra atención inmediata. Este consejo es especialmente útil cuando estas presionado por el tiempo, ya que reduce enormemente la cantidad de tiempo desperdiciado, para que puedas enfocarte en las tareas más importantes que se necesitan para hacer. Como el gurú de la productividad David Allen dijo: “Si no le prestas la debida atención a lo que tiene tu atención, tomará más atención de la que se merece.”

Date descansos asignados

Darte pequeños descansos entre tareas es crucial ya que te ayuda a refrescar tu mente y te da un golpe de relajación. Piensa en estas pausas como una pequeña recompensa bien merecida para mantener tu mente refrescada y motivada durante todo el día laboral.

Estas pausas, aunque breves, pueden ayudarte a construir la resistencia mental durante un período de tiempo y ayudarte a lograr esa larga lista de tareas pendientes con mayor facilidad. Si decides gastarlo en un pequeño paseo de 10 minutos, una sesión de meditación o hacer una llamada rápida a tu persona amada – asegúrate de que sea algo que te de alegría y que NO SEA relacionado al trabajo.

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