Salomón era hijo del rey David, su período gubernativo data entre los años 978 y 931 A.C. El rey salomón fue conocido como padre del rey cabalístico y también como el rey más sabio del mundo, fue uno de los pocos seres humanos que tuvo contacto directo con el dios Yahvé, y también con entidades y demonios de extrañas dimensiones, capaces de adoptar cualquier forma (metamórficos).

Tal era el poder otorgado al rey Salomón que estos demonios y entidades colaboraron en la construcción del Templo de Salomón, donde se custodiaban todos sus secretos.

De esos secretos celosamente custodiados en el templo, surgieron numerosas logias y filosofías herméticas y cabalísticas, de los cuales se esparcieron por todo el mundo; algunos pueblos recogieron las partes mágicas como conjuros y fórmulas divinas para manejar los elementos de la naturaleza. De ahí surgieron distintas disciplinas y tratados, como la numerología, tratados astrológicos, magia ritual, distintas tablas de equivalencias de los días del mes y de las semanas, asociados siempre con ciertos dioses y ángeles.

Por legítimo a la muerte del rey Salomón le sucedió su hijo Roboam, quien fue el heredero directo de todos esos conjuros y secretos, pero fueron los rabinos los que se encargaron de elaborar un libro hecho con corteza de cedro y planchas de cobre, los cuales lo denominaron Las Clavículas de Salomón, donde quedarían plasmados todo tipo de conjuros y fórmulas mágicas.

Salomón le transmitió a su hijo Roboam que tuvo contacto con un ángel de Dios, quien le comunicó que había sido elegido para recibir la sabiduría y el conocimiento secreto.

Cada conjuro venía con instrucciones exactas para realizarla a unas horas determinadas, dichas horas estarían vinculadas a ciertas potencias celestes, dioses y planetas; se especificaba también ciertas características de los planetas, aunque se referían nada más que a siete astros.

Especificaba exactamente qué color y metal estaba asociado a dichos planetas, como por ejemplo: a Saturno le correspondía el color negro y su metal era el plomo, Júpiter el azul su respectivo metal era el estaño, Marte el hierro y su color el rojo, así como el Sol era el oro y su color el amarillo.

También tenía especificaciones sobre sacrificios con cuchillos que debían forjarse para ese fin, como por ejemplo que el mango de ese cuchillo debía ser de madera de saúco y la hoja lavado con la sangre de una paloma degollada, exactamente un lunes a la salida del Sol. Además en el filo se debía grabar una serie de símbolos de caracteres mágicos, de esta forma se cuidaba todos los detalles en el tratado de este libro.

También había tratado de exorcismo y cómo debían realizarse, decía por ejemplo: “le cortarás un mechón de pelo, y sobre su cabeza le colocarás sal marina, después la degollarás y con su sangre regarás toda la habitación, recitando a la vez ciertas fórmulas.”

Existen también en el libro tablas de los 4 elementos, cada elemento va asociado a un ángel y a un espíritu elemental, por ejemplo: Aire está asociado al ángel Miguel y el espíritu Cherub, el fuego va asociado al ángel Rafael y el espíritu Seraph, el agua a Gabriel y el espíritu es Tarsis y el elemento tierra va asociado al ángel Uriel y espíritu Janiel.

El tratado es amplísimo con numerosos conjuros y fórmulas, también cita a los 10 nombres de Dios, que si son escritos en un pergamino virgen le conferirá a su portador todas las bendiciones.

Existen también amarres de amor, utilizando manzanas en las que hay que colocar en su interior papelitos con el nombre escrito de las dos personas, luego envolver la manzana con la piel de un cordero sacrificado. Para convertirte en un ser invulnerable, y no ser herido por cualquier eventualidad o persona alguna, tienes que tomar un lobo, sacrificarlo y marcar su piel con una serie de simbologías.

Siempre repitiéndose el mismo patrón de sacrificios y rituales sangrientos relacionados con la muerte, el dolor, y el sufrimiento; con los cuales podemos dilucidar la naturaleza de estas entidades que transmitieron este conocimiento.

Entre otros conjuros también podemos citar el de la invisibilidad, para descubrir tesoros perdidos, para la telepatía, etc.

Toda esta magia, estos conjuros sean oscuros o no, está claro que son provenientes de entidades desconocidas, los cuales a lo largo de la historia de los distintos pueblos encontramos similitud en entidades como los hermanos serpiente y en distintos tipos de culturas encontramos esas mismas entidades reptilianas asociadas con el símbolo de la serpiente, todas ellas parecen tener un conocimiento ancestral de cómo podemos manejar los elementos de la naturaleza.

Pero a pesar de todos estos conjuros y fórmulas, sean oscuras o no, el mal en sí mismo está en la persona que los realiza, porque como la astrología es utilizada en forma general en estos días, hay muchos otros que se utilizan en forma positiva de acuerdo al ojo y la personalidad de quien lo realice.

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