El mundo entero está intentando encontrar el sentido de la brutal decisión de Estados Unidos de lanzar ataques aéreos en contra del gobierno sirio. Los ataques contra Siria vinieron a la luz del hecho de que fueron ordenados por un presidente que en 2013 preguntó lo siguiente por Twitter:

 

“¿Qué conseguiremos por bombardear a Siria además de más deudas y un posible conflicto a largo plazo?”

Además indicó astutamente que “Obama necesita la aprobación del congreso”

Es difícil encontrarle sentido a la reciente cadena de eventos. Esencialmente, la narrativa de los principales medios de comunicación es de que tan solo 3 días después de que EEUU anunciara que estaba considerando seriamente dejar a Assad en paz, éste decide suicidarse políticamente al bombardear con armas químicas contra su propio pueblo, algo que ciertamente llevaría a la condena internacional y a una posible guerra con el ejército estadounidense.

¿Por qué él haría eso? Evidentemente algo no cierra.

Es difícil juntar las piezas en una etapa tan temprana de estos acontecimiento recientes, pero hay al menos 2 cosas que vale la pena resaltar aquí.

Primero, Rusia ha condenado el asalto como un acto de agresión y ha declarado que en última instancia puede acabar por destruir las relaciones entre EEUU y Rusia. También suspendió un acuerdo alcanzado en 2015 que aseguró que los aviones estadounidenses y rusos no colisionaran entre sí en el espacio aéreo sirio.

El gobierno de Trump se diferenció bastante de la campaña de Clinton en 2016 al presionar para estrechar los lazos con Rusia y afirmando que en Siria, la atención estaría en el Estado Islámico, no en Assad. De acuerdo con las filtraciones dentro de la comunidad de inteligencia, este fue el trabajo del asesor de seguridad nacional de Trump, Michael Flynn, quien estaba en el proceso de ofrecer a Rusia un acuerdo sobre el levantamiento de las sanciones. Una vez que estas filtraciones expulsaran a Flynn del gobierno, fue reemplazado por el general H.R. McMaster, un frío belicista.

Desde su nombramiento, McMaster ha estado increíblemente ocupado. Según informes, expulsó a Stephen Bannon de la administración Trump hace unos días. Más importante, sin embargo, fue McMaster quien en realidad informó a Trump sobre la propuesta militar de atacar a Siria.

Piénselo con atención por un momento. ¿Habría Flynn hecho estas mismas propuestas para atacar directamente a un aliado de Rusia?

El segundo punto que vale la pena destacar es que el ataque con misiles en Siria ocurrió momentos después de que Trump se reuniera con el presidente de China, Xi Jinping. Trump ha estado envuelto en una guerra verbal con China y, en particular, con el aliado cercano de China, Corea del Norte. Trump recientemente ha amenazado que si china no le pone un freno a Corea del Norte, EEUU actuaría unilateralmente.

En ese contexto, la decisión de Trump de atacar a Siria puede no haber sido sólo acerca de Siria. De acuerdo con el ministerio de defensa de Rusia, sólo 23 de los 59 misiles lanzados alcanzaron en realidad su objetivo en lo que Rusia percibe como un ataque deficiente y “pobre”. Desde que ocurrió el ataque, el secretario de estado Rex Tillerson declaró también que la política estadounidense permanece sin cambios, destacando el hecho de que éste pudo haber sido un “ataque de una única vez”.

Y si ese fuera el caso, el ataque pudo haber tenido la intención de hacer un daño mínimo, ya que su único propósito fue mandar una impactante advertencia a Rusia y a China de que ellos actuarán militarmente contra sus aliados más cercanos. A la luz de esto, no sería difícil especular de que fue también una prueba para ver cómo estas dos potencias nucleares responderían a cambio.

La administración Trump, un equipo de belicistas que se han obsesionado con la idea de una guerra contra Irán, pueden haber aprendido una valiosa lección respecto a la capacidad de Rusia para defender directamente a sus aliados en la región contra el ejército estadounidense. Aunque este ataque en particular puede haber sido un evento de una única vez, determinar qué tan hábil es Rusia respondiendo, en última instancia le dará forma a lo que venga a continuación. Como Irán continúa siendo una amenaza directa a los intereses estadounidenses en Oriente Medio, también es posible que Trump considere expandir estas ataques en un futuro cercano con el objetivo de ir directamente contra Siria e Irán.

De cualquier manera, este reciente ataque estadounidense contra una nación soberana en contravención directa del derecho internacional, es probable que prepare el camino para algunos avances aterradores en un futuro muy cercano.

 

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