Uno en última instancia se convierte en lo hace repetidamente. Si tus hábitos no te están ayudando, te lastiman. Aquí hay algunos ejemplos de esto último que se robarán tu felicidad si lo permites:

Enfocarse en la historia de todos excepto en la propia

No estés tan satisfecho con las historias de éxito de otros y cómo las cosas han ido para ellos que te olvidas de escribir tu propia historia. Revela tu propia historia y tráela a la vida. Tienes todo lo necesario para convertirte en lo que eres capaz de ser. Cambios increíbles suceden cuando decides tomar el control. Esto significa negarse a dejar que otros piensen, hablen y decidan por ti, aprendiendo a respetar y utilizar tus propias idea e instintos para escribir tu propio pasaje en tu historia.

Si quieres que tu vida asome nuevas alturas, tienes que limpiar el camino, evitar perder demasiado el tiempo en cosas que no te ayudan en nada y que te arrastren hacia abajo, y elegir las cosas que te den alas. Mantén tus mejores deseos y tus más grandes metas cerca de tu corazón y dedícales tiempo todos los días. Si en verdad te preocupas por lo que haces y trabajas diligentemente en ello, no hay casi nada que no puedas lograr.

Esperar el momento perfecto

No caigas en el mito del “momento perfecto”. Los momentos no son perfectos; son lo que tú haces de ellos. Sin embargo, muchas personas esperan en torno a las estrellas a que se alineen para hacer lo que están aquí para hacer. El momento perfecto, la oportunidad perfecta, el perfecto estado de ser, etc. ¡Despierta!, esos estados de perfección son mitos, no existen.

Tu habilidad para crecer a tu más alto potencial está directamente relacionado a tu voluntad para actuar en la cara de la imperfección. No se llega a tener éxito encontrando un momento perfecto, sino aprendiendo a ver y usar las imperfecciones de la vida perfectamente.

Trabajar nada más que para un sueldo

Trabajar sin interés es aprisionamiento. Incluso si no estás súper apasionado por tu trabajo, deberías al menos tener interés en él. Cuando planeas un estilo de vida en donde tu trabajo es algo que sufres a diario estrictamente para pagar las cuentas, terminarás pasando toda tu vida deseando tener la de alguien más.

Piensa acerca de ello. Esta es tu vida; tu trabajo ocupará un gran porcentaje de ella. No todo es sobre el dinero, es sobre ti. Ignora la propaganda, especialmente de gente que dice, “No dejes que el trabajo te defina.” Revierte este mensaje y medita sobre ello: “Voy a realizar un trabajo que me defina”. Cuando la esencia de quien eres defina al menos una porción del trabajo que haces para vivir, ese trabajo genera satisfacción.

En pocas palabras: El interés en tu trabajo pone calidad en tu rendimiento y felicidad en tu mente. No te conformes con un “depósito”. Ve cambiando hasta que encuentres un trabajo que te interese.

Albergar sentimientos de odio

Como tan profundamente Martin Luther King Jr. Dijo: “La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, sólo la luz puede hacer eso. El odio no puede expulsar al odio; sólo el amor puede hacer eso.” La verdad se dijo, cuando albergamos sentimientos de odio, eventualmente toma lo mejor de nosotros, toma control de nosotros. Olvidamos por qué odiamos, que odiamos, y a quién odiamos – simplemente odiamos por el fin de odiar. Y luego, naturalmente, también empezamos a odiarnos a nosotros mismos.

Todo y a todos que odies tienen un espacio permanente tanto en tu cabeza como en tu corazón. Por lo tanto, si quieres eliminar algo o a alguien de tu mente, no odies. En cambio, desconéctate, sigue adelante, y no mires atrás.

Aferrarse firmemente a miedos y temores

Algún día cuando mires hacia atrás en tu vida, te darás cuenta que casi todas tus preocupaciones y temores de ansiedad nunca se volvieron realidad – fueron completamente infundadas. ¿Entonces por qué no despertar y darse cuenta de esto ahora mismo? Cuando mires hacia atrás en los últimos años, ¿cuántas oportunidades de alegría destruiste con negatividad y preocupación sin sentido? Aunque no hay nada que puedas hacer sobre esas alegrías perdidas, hay mucho que puedes hacer por aquellas que aún están por venir.

Encontrarás que es necesario dejar ir algunas cosas simplemente por la razón de que son pesados en tu alma y en tu corazón. Déjalos ir, no pongas grilletes en tus propios tobillos. Es increíblemente fácil disfrutar más de tu vida ahora mismo, sin importar la situación. Es sólo una cuestión de dejar de lado las capas de despropósitos que nos están agobiando.

Deja ir tus preocupaciones y miedos, de tu ira y celos, de tu necesidad de querer tener la razón siempre y de controlar a otros. Deja ir tus pretensiones y de tu necesidad de tener todo a tu manera. Debajo de todas esas capas de sinsentido hay una persona feliz y productiva. Cuando empieces a deshacerte de todo eso y simplemente apreciar todo por como es, la vida puede ser maravillosamente gratificante.

Residir en las dificultades

Un mal día es sólo un mal día, elige no convertirlo en algo más. Los tiempos de adversidad inevitablemente afectarán las condiciones en las cuales vives y trabajas; sin embargo, no tienes que dejar que afecte quién eres y hacia dónde te diriges.  Toma nota de los contratiempos y adáptate a ellos, pero no los amplíes haciéndolos en una parte más grande en tu vida.

Cada día trae nuevas lecciones y posibilidades. Siempre hay una manera de tomar el siguiente paso hacia delante en el camino que ha elegido. Los acontecimientos pueden ser terribles y a veces ineludibles, pero siempre tendrás elección – si no es cuando, entonces cómo, puedes resistir y seguir adelante.

Buscar constantemente satisfacciones fugaces

Hay dos variaciones de satisfacciones en la vida – las fugaces y las perdurables. El tipo fugaz se derivan de instantes de confort material, mientras que el tipo perdurable, está relacionado a través del crecimiento gradual de la mente. A simple vista puede ser difícil descifrar una de la otra, pero mientras con el correr del tiempo sobre ello, se vuelve claramente evidente que el último es mucho más superior.

“Tolerar” la satisfacción se sostiene al largo de los altos y bajos de la vida, porque a través de ellos tu mente se mantiene segura y en paz. Por otro lado, cuando el cambio fugaz de la vida agite tu mente en un frenesí, incluso el más exquisito confort no te hará feliz por mucho tiempo.

Tratar de hacer una gran diferencia de una sola vez

Si quieres hacer una diferencia en el mundo, empieza con el mundo a tu alrededor. Hacer una gran diferencia todo de una sola vez es usualmente imposible, y el proceso de intentarlo es extremadamente estresante. Sin embargo, empezar instantáneamente hacer una diferencia en unas pocas vidas, es totalmente posible y usualmente mucho más sencillo. Solo tienes que enfocarte en una persona a la vez y empezar con la más cercana a ti.

Esfuérzate por hacer pequeñas salpicaduras, y dejar que las olas se expandan. Si quieres cambiar la mente, o el estado de ánimo de una persona, a veces tienes que cambiar las mentes o el humor de las personas alrededor primero. Por ejemplo, si haces sonreír a una persona, su sonrisa podría hacer sonreír a otros también. De esta forma sutil, puedes tocar a las masas con tu amabilidad sin tener que estresarte.

Aferrarte a alguien que te lastima

A veces hay que alejarse de la gente, no porque no te importen, sino porque ellos no lo hacen. Cuando alguien te lastima una y otra vez, tienes que aceptar el hecho de que no se preocupa por ti. Es una píldora difícil de tragar, pero es una medicina necesaria. No te esfuerces por impresionar más. No gastes un segundo más de tu tiempo tratando de probar algo a esas personas. Nada necesita ser probado. No actúes según la opinión o el pensamiento de ellos nunca más.

Ampliar excesivamente la importancia del atractivo físico

Obsesionarse con alguien simplemente por el aspecto que tiene en el exterior es como elegir tu comida favorita basado en el color en lugar del sabor. No tiene sentido. Son las características innatas, invisibles, las que crean la atracción duradera.

Al igual que algunas personas disfrutan el aroma de la menta, mientras que otros prefieren la esencia de la canela, hay una atracción innegable, magnética, que te atraen las cualidades de cierta gente, lugares y cosas. A veces son incluso las cicatrices de tu alma que compartes con ellos las que los atraen y crea las mismas vigas que los sostienen juntos por largo tiempo.

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