En medio de las especulaciones por la repentina divulgación de documentos que puede significar el fin del camino para el tóxico Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP/TTP), tanto así que los líderes europeos han empezado a distanciarse del tan odiado tratado. Angela Merkel ha expresado una fuerte oposición al estado de las negociaciones, dado que sólo una minoría está de acuerdo que la Unión Europea deba negociar acuerdos comerciales en el nombre de Alemania. Al mismo tiempo, el presidente francés Francois Hollande ha declarado que Francia rechazara la asociación a esta etapa debido a que el país se opone a un libre comercio “no regulado”.

De acuerdo al grupo activista War on Want, la comisión europea dieron marcha atrás a una prohibición de 30 años al acceso público a los documentos de la negociación realizada en 2013 – sabiendo que no sobrevivirían a la protesta una vez que el público vislumbrara el alcance del tratado. El grupo señalo que en el pasado, los activistas llamaron a una “estrategia de Drácula” en contra del tan altamente tratado secreto, sabiendo que moriría si llegase a expuesto a la luz.

Al parecer, esto es exactamente lo que está pasando. En respuesta a la filtración a principios de esta semana, el director ejecutivo de War on Want, John Hilary escribió: “El día de hoy la puerta se abrió totalmente y los primeros rayos del sol se asomaron sobre el TTIP. Los negociadores de la Unión Europea nunca podrán volver a arrastrarse a las sombras de nuevo.”

La gran filtración de los documentos del TTIP orquestado por Greenpeace Países Bajos, revelan 13 de los 17 capítulos del tratado. El experto en comercio de Greenpeace Jergen Knirsch dijo en una rueda de prensa en Berlín que las negociaciones se hicieron públicas para encender un debate. Alegando a lo que las filtraciones muestran, las negociaciones deben ser detenidas, Knirsch añadió, “Lo mejor que la comisión de la Unión Europea puede hacer es decir ‘Lo siento, cometimos un error’.”

Puesto en marcha por Barack Obama en 2013, la primera ronda de las negociaciones secretas entre la comisión europea y los EE.UU. tomaron lugar el mismo año. Las negociaciones más recientes se llevaron a cabo la semana pasada y se reiteró que ambos lados esperaron llegar a un acuerdo en la segunda mitad de este año.

En el pasado, los funcionarios han reconocido que el propósito del tratado no es de estimular el mercado removiendo aranceles entre la Unión Europea y los Estados Unidos, sino el de remover las “barreras regulatorias” que restringen los beneficios potenciales a obtener por las corporaciones transnacionales en ambos lados del atlántico. Algunas de estas “barreras” son de hecho, normas y regulaciones ambientales, incluyendo derechos laborales, normas de seguridad alimentaria – como las restricciones en los alimentos genéticamente modificados (OGMs) – así como regulaciones en el uso de químicos tóxicos, leyes de privacidad digital y garantías bancarias.

Como War on Want ha dicho, los riesgos no podrían ser mayores.

Los temas tratados en las 248 páginas filtradas incluyen regulaciones en seguridad alimentaria de la U.E., como así también detalles en amenazas más específicas, como el plan de los EE.UU. en poner fin a la prohibición europea sobre los alimentos genéticamente modificados. Los documentos además revelan que las corporaciones estadounidenses tendrán poderes sin precedentes sobre cualquier regulación de salud o seguridad introducidas en el futuro.

Aún más escalofriante, si los gobiernos europeos optaran por crear leyes que elevasen los estándares, el TTIP garantiza a los inversionistas estadounidenses al derecho de demandar por pérdidas de ganancias en los sistemas judiciales corporativos – el cual no estaría disponibles para firmas nacionales o a los mismos gobiernos.

Básicamente, las corporaciones podrán demandar a los gobiernos, pero los gobiernos no podrían demandar a las corporaciones.

Los documentos descubren como la comisión europea está preparando el camino para abrir la economía a la competencia de las grandes corporaciones estadounidenses. Las estadísticas oficiales sugieren que se perderían al menos un millón de puestos de trabajo como resultado del TTIP – y la cifra se podría doblar si el tratado completo fuese puesto en marcha.

“Sin embargo, ahora podemos ver que los negociadores de la U.E. se están preparando para comerciar con todos los sectores de nuestras economías en el TTIP, sin importancia por las consecuencias humanas,” escribió Hilary.

Convencido del desprecio mostrado por los negociadores del TTIP hacia los europeos, es un potente recordatorio del déficit democrático en el corazón de las instituciones de la U.E. – particularmente para aquellos en medio de un referéndum – Hilary añadió:

“La filtración de los documentos del TTIP de hoy deja a los líderes de la Unión Europea con una elección. O bien abandonan las negociaciones del TTIP inmediatamente o corren el riesgo de ver todo el proyecto europeo desmoronarse en frente de sus ojos. Tienen hasta el 23 de junio para decidir.”

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