Vivir en la atención plena es una las mejores maneras en que puedes transformar tu vida. Cuando las personas piensan sobre de la meditación, se imaginan en sentarse en la postura de la flor de loto, despejando su mente durante largos períodos de tiempo.  La Atención Plenatambién conocido como Meditación Mindfulness, Meditación Consciente o Conciencia Plena – es impresionante porque se trata de estar completamente presente en este momento, y de ser totalmente consciente de tus sentidos, pensamientos y emociones.

Una de las partes más increíbles de esta práctica es que puedes hacerla mientras realizas la mayoría de tus actividades cotidianas. Cuando te encuentras plenamente presente, no te pierdes de los sutiles acontecimientos a tu alrededor y te anticipas mejor a los eventos futuros.

Esta “hiperconciencia” no sólo te ayudará a responder mejor a tu entorno, sino que además ayuda a llegar a estar totalmente en sintonía con tu cuerpo, emociones, sentimientos, pensamientos, como también con la intención espiritual.

Hay diversos testimonios de personas afirmando que estas prácticas han cambiado sus vidas completamente, pero sin ánimos de convencer, está en ti en que experimentes tú mismo y que crees tus propias historias de cambio transformacional.

 

 

1 – Conectar completamente con tus sentidos

El primer paso para realmente aprovechar la atención plena es conectar completamente con tus sentidos físicos. Estudios han demostrado que es mucho más fácil cuando estás haciendo algo mundano o familiar, tal como bañarse, doblar su ropa o incluso jugar un videojuego.

Ejemplo: Cuando estés bañándote, vuélvete lo suficientemente presente para que puedas oler el jabón, sentir el agua caliente en tu cuerpo, oír el el agua goteando, ver un patrón único del jabón en la superficie del agua en caso de estar dentro de una bañera.

A medida que te sientas plenamente anclado en tus sentidos, empezarás a notar más en tu entorno de lo que alguna vez lo hiciste. Los colores se volverán más vividos, la comida olerá y sabrá mejor, y la textura de algo tan simple como la ropa se volverá en algo con lo que estarás más conectado.

“De acuerdo al estudio realizado con 51 estudiantes, descubrieron que aquellos que utilizaron la técnica de la atención plena, presentaron una disminución del 27% en el nerviosismo. Además experimentaron un incremento del 25% en la inspiración mental.”

2 – Observa tu respiración

Cada vez que respires puedes usarlo para recentrar y observar. Siente cada sensación de tu respiración, y si pensamientos o emociones pasan por tu mente, obsérvalos sin “envolverte” en ellos. Si aparece, respeta su espacio y continúa respirando.

La mayoría de nosotros no pensamos en lo sagrado y poderoso que es la respiración a menos que nos la hayan quitado. Sufrir de asfixia o asma no debe ser la única razón para estar en completa admiración por el increíble intercambio de moléculas vitales que contiene cada respiración. Estamos en constante comunión con la naturaleza, en cada respiración.

 

3 – Comer conscientemente

Muy a menudo cuando comemos el primer bocado nos llena de placer y en cada mordida después de la inicial estamos persiguiendo esa sensación inicial. Nos encontramos en una sociedad que come insalubremente y con frecuencia terminamos comiendo de más. Cuando comes con más calma y sientes cada bocado tanto física como emocionalmente, las comidas se tornan más sobre los efectos a largo plazo que en el placer a corto plazo.

Durante y después de cada comida pregúntate cómo te sientes. ¿Esa comida te dejó balanceado, felíz y contento o te sientes pesado, lento y negativo? Comer con atención puede ayudarte a estar más consciente en cómo la comida nos afecta y ayuda a tener más control sobre el combustible que ponemos en nosotros.

Con una alimentación saludable podrás notar de inmediato que tu mente, cuerpo y espíritu se sienten más ligeros y más conscientes.

4 – Caminar conscientemente

El movimiento es maravilloso para la meditación mindfulness. Cada nuevo paso puede ser una aventura mientras te sumerges profundamente en tus sentidos y sientes el viento en la espalda. Es una excelente manera de observar tus pensamientos y emociones – casi como si fueras otras persona – y de entenderlos desde un nivel más elevado.

5 – Pausa entre acciones

Cuando algo sucede como oír el llamado de tu teléfono no es necesario abalanzarse a toda prisa hacia él. En su lugar, intenta observar atentamente las pausas entre tareas. Si tu nariz pica, observa la picazón, observa el deseo de rascar la picazón. Una cosa tan tonta como lo mencionado puede ser el deseo, no es un bueno ni malo, solo “es”.

Utiliza las pausas para tranquilizarte, recentrar, y moverse atenta y conscientemente de una tarea a otra en vez de dejarse sacudir por los problemas de la vida cotidiana. La pausa puede tomar sólo un segundo, nadie necesita notar que lo estás haciendo. Solo respira y observa por qué estás apunto de hacer la siguiente tarea.

Esta práctica te ayudará específicamente  a pensar antes de reaccionar, a respirar antes de hablar, a recentrarte antes de actuar. Esto puede ser invaluable cuando se trata de enfrentar situaciones difíciles.

 

6 – Escuchar incondicionalmente

Cuando escuchas a alguien, no lo haces con la intención de contestar. En cambio, ralentiza tu mente y solo absorbe lo que estén diciendo. Escucha sus palabras, su tono, su lenguaje corporal, qué sucede a tu alrededor y lo que tus sentimientos están diciendo. Es un gran momento para mantener tus pensamientos en silencio.

Cuando estás recibiendo una información, es mucho más fácil callar la mente. Algunas personas pueden apagar sus pensamientos como si de un interruptor se tratase, pero para la mayoría de las personas parecen tener constantemente sus mentes a un millón de kilómetros por minuto en lugar de desacelerarse. Literalmente piensa en cámara lenta y pon toda tu atención en la persona o en la situación con la que se está conectando.

Esta técnica no sirve sólo para hablar. Ve a un parque o a la naturaleza y escucha con tus ojos, oídos, nariz y tacto. Experimenta el mundo totalmente através de tus sentidos. Huele la tierra, toca un árbol y escucha a los pájaros cantar. Los animales tienen algunos de los más increíbles reflejos debido a que en su mayoría están totalmente presentes; aprende de su ejemplo.

 

7 – Observa tus pensamientos y emociones

Es importante para nosotros aprender a ver la diferencia entre nuestras emociones y nuestros sentimientos. Cuando se está “conectado a la tierra” y presente con la atención plena, es mucho más fácil notar la diferencia. Las emociones son más bien químicas y a menudo vinculadas a las hormonas. Están más estrechamente asociados con los tres chakras inferiores y se refieren a la ira, a la excitación, al miedo, al rechazo, al orgullo, a los impulsos, al poder, a la carencia y al control.

Los sentimientos, por otra parte, son de un espacio más neutral. Aquí es de donde tu alma te habla, donde se encuentra tu intuición, las corazonadas y donde la observación serena da sus frutos. No podrás ser engañado por otros cuando confías en tus sentimientos. La neutralidad serena y equilibrada es la llave para guiar las decisiones de tu vida.

Además es importante comprender de que no siempre eres tus pensamientos. Sólo porque un pensamiento pasa por tu mente no significa que seas una buena o mala persona. Los pensamientos con los que más te involucras se vuelcan en palabras y acciones, por lo que es bueno saber realmente con qué pensamientos deseas entretener tu mente.

 

8 – Perderse en el fluir de hacer las cosas que amas

Seguir tu más grande alegría puede dejarte en lugares o con proyectos que te arrastrarán completamente. La corriente será tan fuerte que perderás el sentido del tiempo y entrarás en lo que los antiguos griegos llamaban tiempo de Kairos (tiempo de los dioses). A veces para las personas es el arte, la música o el baile, para otros es inventar, leer, curar, escribir o conectarse con otras almas.

Está bien ir con esta corriente, confiar en tus instintos y atentamente seguir lo que tu corazón desea.

 

9 – Meditar diariamente

Aunque todas estas actividades puedan ser una forma de meditación, hay mucho poder en elegir sentarse para meditar diariamente. Te das a ti mismo ese momento para observar, respirar y sólo ser. ¿Qué tan a menudos nos permitimos tener un descanso, al menos mentalmente? Probablemente no muy seguido. Incluso si son sólo 10 minutos, date un tiempo para respirar, recentrarte, y conectarte contigo y estar presente.

 

10 – Viaja o mezcla tu rutina

Cambiar tu rutina y viajar a nuevos lugares te ayudarán a prepararte mejor para la vida. La realidad está cambiando constantemente, transformando y moldeando en nuevas experiencias. Cuanto más rápido aceptemos totalmente el cambio, más rápido nuestra alma podrá estar en paz y podremos volver al momento presente.

Incluso si el momento momento presente es desagradable o poco cómodo, la manera más rápida de encontrar paz es aceptar totalmente y estar presente con ello. Hay poderosas lecciones en las partes desagradables de la vida. Cuando tu estómago duela, no te distraigas, en cambio, experiméntalo totalmente. Quizás hay un mensaje ahí, y quizás esa lección sea de comer más conscientemente.

Probablemente estés incómodo debido a que alguien te lastima. Estate presente y acepta lo que ha sucedido, una vez que lo hagas podrás procesarlo mejor emocionalmente y encontrar una solución donde todos los involucrados puedan prosperar.

Eres un ser poderoso, sólo recuerda que la mayor parte de tu poder está contenido en el momento presente consciente. Ahora mismo tienes el poder que buscas para encontrar la paz, el cambio, o lo que más desee tu corazón.

 

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