Historia rabínica (Isaías 34,14). Sabemos que hay muchos escritos considerados sagrados en la antigüedad, que no están incluidas en la biblia, debido a que las autoridades religiosas del momento así lo decidieron, por considerarlos blasfemos o demoníacos. Algunos fueron rescatados siglos después de ser escritos, entre ellos uno rabínico de Isaias (34,14), sobre Lilith, la primera mujer de Adán, que no fue Eva o Hava, texto rara vez mencionado en templos y sinagogas por tocar temas tabúes como el infanticidio, el feminismo y el sexo demoníaco. Dicho texto dice: “Después de crear a Adán, dijo Dios, no es bueno que el hombre esté solo y creó a Dios a la mujer, como Adán también de barro y la llamó Liliat”.

Dos libros sagrados judíos nombran dicha historia. Uno es el “Zohar”, también llamado libro del esplendor, escrito en el siglo XIII y otro libro titulado Alfabeto de “Ben Sira”; textos recopilados en la edad media donde narra la creación de Adán y Lilith al mismo tiempo, pero por separados y los dos del mismo barro, exactamente igual, la cual dicha igualdad molestaba a Adán y quería que Lilith se sometiera a él, pero ella se negaba reclamando igualdad. Entonces, Lilith decide pronunciar el nombre divino (Dios) jamás pronunciado, cuatro letras del alfabeto hebreo que unidas forman el nombre de Dios (Hei Wav Hei Yod), letras que no podían ser pronunciadas; pero cuando ella lo hizo, fue embestida de un poder que la asciende hacia los cielos, luego tres ángeles intentan en vano, hacer volver a la tierra a Lilith.

Dicho texto dice: “Y dijo el santo si ella decide volver sea así, de lo contrario, permitan que muera cada día cien de sus hijos. Ellos le transmitieron la palabra de Dios, pero no quiso volver”. Con Lilith fuera de escena, los textos ortodoxos describen que Dios presenta a Adán una segunda mujer llamada Eva. Esta segunda mujer es creada de la costilla de Adán, no de barro como él. Por eso, es que se le permite a Adán decirle a Eva: ¡¡Sométete a mí, mujer!! Y ella se somete.

Lilith, expulsada del Edén es ahora un demonio condenada a perder cien de sus hijos cada día por su arrogancia, pero escogerá para vengarse a los descendientes de Adán y Eva. Castigará a las mujeres embarazadas, a los recién nacidos, pervertirá a los jóvenes que duermen solos, pronunciándolos como vástagos demoníacos. Desde entonces es que Lilith es mostrada como un demonio, un monstruo de la Prehistoria, se cree que su figura retratada en los relieves descubiertos en Egipto, Babilonia y Sumeria; como una diosa nombrada como Laila, que significa noche, o sea, un demonio de la noche y hasta vampírica.

 

También es mencionada en la biblia hebrea y en el libro de Isaías 334_15 y dice: “También allí Lilith se tumbará y hallará lugar de reposo, ahí también se juntarán los buitres y se encontrarán unos con otros”. Es la única mención que se hace de Lilith como un punto de investigación, aunque en el génesis tiene dos versiones acerca de la creación de la mujer, la primera una creación simultánea a la del hombre (Génesis 1:27) y dice: “Dios creó al hombre, macho y hembra los creó”. La segunda mención se halla en página posteriores (Génesis 2:21-22) y dice “Yahvé hizo caer sobre el hombre un sueño letárgico, y mientras dormía, tomó una de sus costillas, y de la costilla tomada formó Yahvé a la mujer”. Así es como la primera versión de la creación de la mujer, fue retratada como un ser demoníaco capaz de matar a un recién nacido o realizar prácticas sexuales que incomodan, asociadas también a la seducción. Hasta en nuestros días en ciertos rituales de Brujería, se realizan hechizos invocando su poder y nombre. Según la biblia satánica, Lilith, es mujer de Satán, el cual es uno de los ángeles caídos enviados por Dios para convencer a Lilith que regrese a la tierra.

Representando a ambos entonces, la maldad, el odio, la infidelidad, la muerte, la vida tentadora que aleja a la humanidad del sendero hacia Dios, mostrando de esa forma su verdadera naturaleza pecadora.

No te vayas sin comentar: