La muerte es un tema controversial en el campo de la medicina por muchas razones. Las personas confían en los médicos para salvarlos y a sus seres queridos, pero cuando el destino se sale con la suya, todo el mundo puede sentirse “impotente o indefenso”. Y cuando la muerte de un ser querido pueda no sentirse definitiva al principio, pronto nos empezamos a dar cuenta de que, al menos para los vivos que se quedan, marca un final.

Es por eso que la decisión de una compañía biotecnológica estadounidense llamada Bioquark de haber tenido permiso para reclutar a 20 pacientes clínicamente muertos para intentar que sus sistemas nerviosos centrales vuelvan a la vida, parece una maniobra controversial e increíble. Ellos tienen la esperanza de eliminar la necesidad del paciente de depender de máquinas al reanimar partes de la médula espinal superior, donde se encuentra el tallo cerebral inferior, potencialmente para energizar las funciones corporales vitales, como la respiración y los latidos del corazón.

Los pacientes de pruebas, cuya defunción ha sido certificada y mantenidos con vida únicamente a través de máquinas de soporte vital. “Esto representa el primer estudio de su tipo y otro paso hacia la eventual reversión de la muerte en nuestra vida,” dijo el CEO de Bioquark, Ira Pastor. El equipo, al que se le ha concedido permiso ético de una junta de revisión institucional en los institutos nacionales de salud en los EE.UU. y la India para empezar las pruebas en los 20 sujetos, está buscando reclutar pacientes para su proyecto llamado Reanima Project tan pronto como sea posible.

El equipo primero completará la primera fase de la prueba, referido como un estudio de prueba de concepto, no aleatorio. Esto determinará si son o no capaces de revertir la muerte cerebral clínica a través de la administración de fármacos, estimulación nerviosa, y terapia de láser. También investigarán si pueden o no influir en algún cambio en la meninge del cerebro, capas de tejidos localizados entre la calavera y la superficie del cerebro. En concreto, el equipo estudiará mejoras en el pulso de los pacientes, la saturación de oxígeno en la sangre, presión sanguínea y respiración.

El equipo buscará primero permiso de los familiares de los clínicamente muertos, y luego procederán a tratar a los 20 individuos elegidos a lo largo de seis semanas en el Hospital Anupam en Rudrapur, India. Luego se les realizará un seguimiento durante varios meses. Donde los investigadores determinarán si se realizó algún cambio. “Esperamos ver resultados dentro de los primeros dos a tres meses,” dijo Pastor.

 Para intentar traer a los pacientes de vuelta a la vida, Bioquark administró cuatro diferentes tipos de tratamientos, los cuales incluyen:

  • Inyectar cadenas de proteínas simples llamados péptidos en la médula espinal de los pacientes a diario.
  • Inyectar células madre en sus cerebros dos veces a la semana.
  • El uso de un tratamiento no invasivo llamado terapia de láser transcraneal para activar los procesos de recuperación naturales del cuerpo.
  • El uso de otra técnica no invasiva llamada estimulación nerviosa, el cual trata de enviar impulsos eléctricos al nervio medio de las extremidades superiores.

“Para llevar a cabo una iniciativa tan compleja, estamos combinando herramientas de medicina biológica regenerativa con otros dispositivos médicos existentes típicamente usados para la estimulación del sistema nervioso central, en pacientes con otros trastornos severos de conciencia,” señaló Pastor.

Los investigadores esperan que, si logran que los cerebros de los pacientes vuelvan a funcionar, y a partir de que muchos clínicamente muertos pueden conservar ciertas funciones, como procesar desechos, digerir nutrientes, sanar heridas, crecer y envejecer, las personas tengan la oportunidad de recuperar alguna semblanza de vida. Pero por ahora, el equipo está tratando de dar un paso a la vez.

“Es una visión a largo plazo de nosotros de que una recuperación total en tales pacientes sea una posibilidad, aunque no es el tema central de este primer estudio – pero es un puente para esa eventualidad.” – Dijo Pastor.

Y Sergei Pavlian, fundador y presidente de Bioquark añadió:

“A través de nuestro estudio, obtendremos una visión única dentro del estado de muerte cerebral humano, lo que tendrá importantes conexiones con el futuro desarrollo terapéutico para otros trastornos graves de conciencia, tales como el coma, el estado vegetativo y el de conciencia mínima, así como también una amplia gama de condiciones degenerativas del sistema nervioso central, incluyendo la enfermedad de Alzheimer y de Parkinson.”

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