A pesar del hecho de que uno puede obtener la cantidad diaria recomendada de calcio, potasio y proteínas de frutas y vegetales, la industria láctea ha gastado miles de millones de dólares para convencer a los consumidores de lo contrario.

¿Consumes leche con mucha regularidad? Esperamos que no. Pese a ser un añadido algo sabroso al café, té, y a delicias como postres, este ingrediente, cuando se pasteuriza, resulta altamente tóxico para el cuerpo humano. De hecho, médicos como el Dr. Walter Willett, quien ha dirigido numerosos estudios y ha revisado la investigación sobre le tema, cree que la leche es más bien un perjuicio para el cuerpo humano que una ayuda.

Esto se debe que a pesar de la creencia popular, este alimento NUNCA ha demostrado reducir el riesgo de fracturas. De hecho, de acuerdo con Nurses’ Health Study (Estudio de Salud de las Enfermeras), los lácteos pueden aumentar el riesgo de fracturas en un 50%. Este preocupante hallazgo se apoya en el hecho de que los países con menores tasas de consumo de leche y calcio (como los de África y Asia) tienen las tasas más bajas de osteoporosis.

Considerando que aproximada 3/4 partes de la población mundial es incapaz de digerir leche y otros productos lácteos, se vuelve claro de que este alimento no es una sustancia ideal para el consumo; no obstante, el consumidor promedio no conoce esto. Desde el apoyo de celebridades a publicidades financiadas por la industria láctea, a la mayoría se nos enseñó a creer que la leche es un alimento ideal para una salud óptima.

Debido a que hay mucha desinformación acerca del tema, el sitio Vox recientemente creó un video el cual ilustra la fachada de la industria láctea. Uno de los punto señalados es que a pesar del hecho de que los consumidores pueden obtener la recomendación diaria de calcio, potasio y proteínas de frutas y vegetales, esta industria ha gastado miles de millones de dólares para convencer a la población de lo contrario.

Si se te enseñó de que uno debe tomar leche para “crecer grande y fuerte”, no estás solo. Sin embargo, es tiempo de educarse basado en los hechos.

Debido a que la leche es un gran formador de mucosidad en el organismo, sobre todo en los intestinos, se cree que contribuye a la creación de alergia, diabetes tipo 1, anemia e incluso constipación. Además, este alimento puede contribuir a la formación de varios tipos de cánceres, ya que el consumo de lácteos aumenta el nivel de crecimiento insulinoide tipo 1 (IGF-1) en el cuerpo.

La buena noticia es que hay un montón de alternativas sabrosas y cremosas a los lácteos, que no sólo son fáciles de hacer, sino que también son asequibles. “Leches” de arroz, almendras, alpiste, cáñamo e incluso de coco (entre muchas otras más) pueden encontrarse en varias tiendas, y últimamente hay empresas que están comenzando a vender helados sin lactosa. De hecho, el mercado de la leche no láctea ha aumentado en los últimos años. Las ventas de leche de almendras, en particular, han aumentado en 250 por ciento desde 2000-2015 con ganancias de casi $895 millones de dólares.

 

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