“A veces, las mejores cosas vienen en envases pequeños.”

Finalmente, las semillas ricas en nutrientes están empezando a tener la atención que se merecen.

Llenas de grasas saludables, proteínas, fibras y un montón de vitaminas y minerales, las siguientes “súper semillas” son el complemento ideal para sus comidas, a la vez que se asegura que está comiendo una dieta balanceada.

Semillas de Chía

Semillas de chía

Las semillas de chía son unas de las más perfectas supercomidas de la naturaleza. Si, se quedan en tus dientes si las comes secas, pero si le añades agua o algún líquido se forman una capa de gel alrededor de las semillas, lo cual se hacen mucho más fácil para comerlas. Además, tienen muy poco sabor, por lo que si las usas en una receta o como condimento, difícilmente te darás cuenta que las estás comiendo. Una vez que empieces a consumir frecuentemente estas semillas, notarás rápidamente sus beneficios; como mayor energía y una mejor regularidad digestiva.  Siendo una increíble fuente de fibra, una sola cucharada de semillas de chía contiene cerca de la mitad de la cantidad requerida de fibra diaria. También tiene más hierro que la espinaca, más potasio que las bananas, y más antioxidantes que los arándanos.

Uno de los beneficios favoritos para la salud al comer semillas de chía, es que favorece la regeneración muscular y de tejidos. Contienen más calcio que la leche y son la fuente de origen vegetal más rica de ácido alfa-linolénico, un tipo de ácido graso omega-3. Incrementando tu ingesta de grasas omega-3 puede reducir dolores e inflamaciones en las articulaciones.

Debido a su cáscara blanda, se puede beneficiar del contenido nutriente de estas semillas sin tener que molerlas antes.  Se puede espolvorear, por ejemplo, en ensaladas, ensaladas de frutas, yogurt y en comidas con avena. Sumergirlas en agua o jugos por alrededor de 10 o 15 minutos resulta en un líquido gelatinoso; consumir las semillas de chía de esta forma ayudará a tu cuerpo a digerirlas más fácil. Si deseas un beneficio extra, puedes añadirlas en batidos, hacer un delicioso pudin de semillas de chía, o crear un gel más grueso u usarlo como un sustituto del huevo o el aceite en recetas de repostería y pastelería.

 

Semillas de lino

Semillas de Lino

A pesar de que son pequeñas, las semillas de lino deben ser molidas antes para que nuestros cuerpos puedan digerir los nutrientes protegidos por sus duras cáscaras. La harina de lino ofrece un sabor a nuez y se crea un gel suave si se mezcla con líquido; por lo tanto, lo hace un buen agregado a los productos horneados, especialmente si estás buscando un sustituto barato al huevo.

Una cucharada de semillas de lino, contiene cerca de 8 gramos de fibra, y 12 gramos de ácidos grasos, como también un cuarto del requerimiento diario de magnesio para mayor energía. Algunas investigaciones han mostrado que consumir semillas de sésamo como parte de una dieta saludable, pueden bajar los niveles de presión sanguínea como así los niveles de colesterol.

Idealmente, se prefiere comprar estas semillas enteras y molerlas en pequeñas cantidades para almacenarlas en el refrigerador el equivalente para una semana de uso. Las semillas de lino pre-molidas han sido expuestas al oxígeno más tiempo, lo que causa que se descompongan las grasas poliinsaturadas, reduciendo así los niveles de ácido omega 3 y los ácidos linoleicos conjugados, que benefician al corazón. A causa de esto, inclusive las semillas enteras se aprovechan más cuando se las guardas en un refrigerador o en el freezer.

 

Semillas de cáñamo

Semillas de cañamo

Éstas semillas nutritivas y curativas están empezando a ser un favorito entre los veganos y los fanáticos de la salud, y con frecuencia son añadidas en batidos, cereales, harina de avena, y sobre ensaladas. Las semillas de cáñamo, además, pueden ser mezcladas con agua para hacer un buen sustituto de la leche, una buena opción para personas con alergias a la nuez, soja, o con intolerancia a la lactosa, aunque el sabor de la leche de cáñamo es menos dulce que la leche de almendras o la leche de vaca.

Éstas semillas frecuentemente se las venden sin cáscara, para que puedan comérselos directamente fuera del paquete. Ofrecen proteínas fácilmente digeribles y todos los ácidos grasos esenciales omega-3 y 6 necesarios para el cuerpo humano. Además, son ricas en antioxidantes, fibra y varios minerales como el zinc; una gran cantidad de vitaminas, incluyendo una fuerte dosis de vitamina E. También se han usado para combatir la resequedad de la piel y el cabello, ayudar con la regeneración muscular, reducir inflamaciones, prevenir enfermedades del corazón y mejorar el sistema inmunológico.

 

Semillas de calabaza

Semillas de calabaza

Cuando estas semillas planas y resbaladizas se secan, se convierten en un delicioso aperitivo cuando se asan o se tuestan. Si prefieres un bocadillo salado hiérvelas en agua salada antes de secarlas. Las semillas pequeñas y medianas pueden ser comidas con sus cáscaras cuando son correctamente tostadas, mientras que las semillas más grandes, probablemente mejor es comerlas sin cáscara. Además, puedes molerlas para añadirlas en comidas, sobre todo en recetas horneadas.

Las semillas de calabaza son una gran manera de añadir proteínas, hierro, zinc y especialmente magnesio a tu dieta. El magnesio ayuda a estabilizar la presión sanguínea, mejora la resistencia ósea, e inclusive reduce el stress. Los hombres pueden beneficiarse enormemente de los productos químicos fitoesteroles que se encuentran en las semillas de calabaza, que se ha demostrado que ayudan a aliviar los síntomas asociados con tener una próstata agrandada.

 

Semillas de sésamo

Semillas de sésamo

Las semillas de sésamo con un añadido común en muchas de las recetas asiáticas y en frituras. Son muy pequeñas, así que normalmente no se comen como aperitivo, pero son un ingrediente esencial para mantener en tu cocina porque son increíblemente ricas en calcio, magnesio, hierro y zinc.  Puedes añadirlas en cualquier salteado, dentro o fuera de los rollos de sushi, o espolvorear las semillas tostadas en una ensalada. Una pasta muy común del medio oriente, Tahini, está hecho de semillas de sésamo y es usado para hacer hummus, baba ganoush y halva. El Tahini, cuando se mezcla con salsa de soja, lo hace muy bueno para mezclarlo con arrollados primavera, o untar en algún pan plano, como tortillas.

 

Semillas de girasol

Semillas de girasol

Media taza de estas semillas tiene más del 100% del requerimiento diario de vitamina E, que está repleto de alfa-tocoferol, un poderoso antioxidante que protege las células del cuerpo de los daños producidos por los rayos UV. También son una gran fuente del aminoácido fenilalanina, que es utilizado por el cerebro como un antidepresivo y le ayudará a mantenerse enfocado y alerta.

Una vez sin cáscara, las semillas de girasol son muy versátiles. Pueden ser comidas “crudas” o tostadas, puestas en ensaladas, en panes, o inclusive se pueden usar para hacer queso vegano con ellas. Un favorito también es la manteca de semillas de girasol, un gran reemplazo si estás buscando algo sin lactosa o para veganos.

 

Semillas de papaya

Semillas de papaya

Seguramente las semillas de papaya no son las más deliciosas de la lista, pero definitivamente están llenas de buenos nutrientes. Ofreciendo un fuerte sabor, picante, éstas semillas con frecuencia se descartan porque la mayoría de las personas lo encuentran difícil de comer. Estamos de acuerdo – ¿Quién quiere una boca llena de granos de pimienta? Pero una vez que aprendes sobre los beneficios de esta semilla sabrosa,  fácilmente te puedes acostumbrar a su sabor, sobre todo por ejemplo si hechas una cucharada en un batido a la mañana, a menudo pasa desapercibido. Además, puedes secarlas y molerlas para usarlas sustituyendo a la pimienta en aderezos para ensaladas o en otras comidas

Las semillas de papaya son ricas en ácidos grasos oleicos o palmíticos, que se creen que ayudan en la prevención del cáncer. En muchos países de Latinoamérica se usan para proteger el cuerpo de enfermedades transmitidas por insectos, como el dengue, mientras que en la medicina china tradicional, son usadas para desintoxicar el hígado.

 

Aprendiendo el uso de estas semillas en tu cocina, rápidamente transformará ésta en una farmacia de superalimentos. Recuerda, no se necesita mucho para beneficiarse de estas semillas súper increíbles. Una cucharada aquí, una cucharada allá, y guíe a su cuerpo hacia una salud óptima.

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