Las creencias de las civilizaciones que han desaparecido hace tiempo no son fáciles de comprender. ¿Qué fue lo que los hizo adorar al sol o a la luna? Nunca lo sabremos con seguridad. Lo que sabemos proviene de los raros manuscritos y estructuras que sobrevivieron al paso del tiempo. En lugar de mirar las diferencias, tal vez es mejor centrarse en lo que las religiones de las civilizaciones antiguas tienen en común.

Una cosa se hace obvia: todos pensaban que había un lugar donde habitaban los dioses. En la antigua Grecia, fue el Monte Olimpo, mientras que otras culturas creían que la tierra de los Dioses no estaba en este planeta.

Retrocedamos un momento y miremos más cosas en común en las culturas Asiáticas, Europeas y Precolombinas. Desde los albores de la civilización, los seres humanos contemplaban las estrellas y se preguntaban qué había allí. No puedo comenzar a imaginar lo que debió haber sido para ellos – el vasto cielo nocturno de verano con millones de estrellas en él. Así que es lógico que buscaran algún tipo de explicación porque incluso el mundo moderno está lejos de la comprensión completa del universo.

Los Aztecas por ejemplo, no sabían nada acerca de la rueda, pero eran excelentes astrónomos. Las culturas precolombinas no fueron las primeras en incorporar su conocimiento de las estrellas en su religión. Las culturas sumeria y egipcia lo han hecho un par de miles de años antes que ellos.

¿Deberíamos llegar a la conclusión de que sus templos eran en realidad portales de las tierras donde vivían los dioses? ¿Podían esos portales ser verdaderos agujeros de gusano que les permitían viajar por el universo, a los lugares donde vivían los alienígenas, los dioses o como sea que quieran llamarlo? Y lo más importante, ¿nuestros antepasados sabían que no estaban solos?

Echemos un vistazo a algunos sitios arqueológicos que podrían ser los portales a los mundos más allá de nuestro mundo:

Stonehenge, Inglaterra

Sólo hay un puñado de antiguos sitios arqueológicos que atrajeron tanta atención a lo largo de la historia. Esta estructura de 5.000 años de antigüedad está rodeada de misterios que parten de la forma en que fue construida y van a las especulaciones acerca de cuál era su propósito.

Un incidente que tuvo lugar en 1971 añadió otra capa de misterio. Un grupo de hippies estaba tratando de sintonizar con las vibraciones del sitio. Luego, aproximadamente a las 2 en punto después de la medianoche, un golpe de rayo inesperado. Cuando la policía llegó allí, todos se habían ido, y hasta el día de hoy, nadie sabe lo que les ha pasado. Esta historia, entre muchas otras, apoya la teoría de que el Stonehenge es un portal de energía. Tan loco como suena, nadie fue capaz de comprobar que esta teoría es falta, por lo que no podemos descartarlos como falsos.

Abidos, Egipto

Mucho antes antes del período predinástico, esta ciudad egipcia podría ser una de las más antiguas en África y en el mundo también. Abidos consta de muchos templos y una necrópolis real. Particularmente extraño es el templo mortuorio de Seti I porque presenta jeroglíficos de máquinas voladoras que se asemejan a helicópteros. La supuesta historia de su descubrimiento es aún más alucinante. Aparentemente, una mujer llamada Dorothy Eady que afirmó que era una reencarnación de una chica del antiguo Egipto reveló su paradero a los arqueólogos. Incluso sabía dónde estaban las cámaras secretas del templo.

Es de conocimiento común que los egipcios creían que sus tumbas eran casas para la vida en el más allá, ¿pero es posible que también fuesen una especie de portales que les permitieron viajar a través del tiempo?

La antigua puerta estelar sumeria en el río Eufrates

La cultura sumeria fue una de las primeras civilizaciones euroasiáticas en conducir y documentar la investigación sobre el universo. Innumerables artefactos que fueron descubiertos en el delta del Tigris y el Eufrates ofreciendo descripciones de constelaciones.

Algunos de los sellos y otros relieves en piedra representan dioses que están atravesando portales entre los dos mundos. La escritora Elizabeth Vegh afirma en uno de sus libros que cerca de la ciudad de Eridu, había uno de esos portales. Según sus afirmaciones, el portal está ahora inundado por el Eufrates. No es de extrañar que tal objeto existiera dada la cantidad de evidencia de que la cultura sumeria creía en la existencia de más de un solo mundo.

Ranmasu Uyana, Sri Lanka

El círculo giratorio del universo o Sakwala Chakraya es uno de los sitios arqueológicos más misteriosos de la Tierra. La leyenda dice que la estructura es una puerta estelar que se puede utilizar para el viaje espacial y los grabados en la roca de granito son los mapas que permiten al pasajero navegar.

Tales discos no son solamente características de la religión hindú porque las culturas nativa americana, egipcia, y muchas otras también tenían mapas circulares a las estrellas. No hay evidencia de que Ranmasu Uyana contenga una puerta estelar, y los arqueólogos la llaman absurda porque estos grabados podrían ser simplemente un mapa temprano del mundo.

La Puerta del Sol, Tiahuanaco, Bolivia

Situado cerca del lago Titicaca, la Puerta del Sol se considera una estructura megalítica. Su edad se estima en alrededor de 1500 años. Cuando se descubrió en el siglo 19, la puerta tenía una grieta grande y se cree que no estaba en su ubicación original. La Puerta del Sol fue construida con un solo bloque de piedra y pesa alrededor de 10 toneladas.

Los símbolos e inscripciones en el monumento sugieren significados astronómicos y astrológicos. Los sitios arqueológicos como éste traen a la mente las teorías de Däniken de culturas extraterrestres que ayudaron a los primeros seres humanos a desarrollarse. Aunque realmente no podemos saber si los constructores de este inspirador objeto creían que podían visitar otro mundo al pasar por esta puerta, es seguro que tenían un fuerte interés en los misterios del universo.

Después de echar un vistazo a algunos de los sitios arqueológicos con los monumentos de las antiguas civilizaciones construidas, queda claro que su interés en el universo era inmenso, pero es menos claro si creían o no que podían ir de un mundo a otro utilizando estos monumentos.

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