Nuestra constante preocupación por el futuro nos roba una de las cosas más preciadas que ya tenemos: el presente. Podemos soñar en grande, ponernos grandes metas, aún cuando se acerca el año nuevo, pero poner constantemente nuestra energía mental en un espacio y tiempo que no podemos controlar es como intentar flotar en el agua con un peso de 5000 kilos atado en nuestros tobillos. Sin embargo, hay una mejor manera:

1 – Por qué nos proyectamos en el futuro, y cómo detenerlo

Vivir en el presente es difícil para muchos de nosotros debido a que tenemos temores acerca del pasado, o tenemos suposiciones incorrectas – también llamada programación – acerca de lo que posiblemente pueda resultar. Curiosamente, nuestras constantes proyecciones en el futuro son en realidad acerca de escapar de algo que nos ha sucedido en el pasado. Nuestras metas para encontrar una pareja romántica perfecta, hacer más dinero o ir en unas vacaciones perfectas están bien, pero pregúntate a ti mismo esto: ¿planeas hacer estas cosas como una manera de escapar del dolor de una antigua relación, de la devastación de estar en la ruina, o del tedio de la vida diaria?

Algunos miedos son naturales, pero muchos de nosotros nos encontramos sobre una caminadora en algún futuro imaginado sin nunca darnos cuenta de que estamos corriendo en el mismo lugar. Tu futuro se vuelve más brillante, irónicamente, cuando experimentas plenamente las maravillas que te rodean ahora mismo.

Como una vela, solo ardemos con cada segundo de oxígeno que permite nuestra propia llama interior.

 

Es difícil escapar del dolor del pasado, o de las preocupaciones sobre el futuro. Trata de volverte completamente sumergido en las sensaciones de tu cuerpo, mira todo lo que te rodea, con detalles agudos; mira la sonrisa en la cara de un extraño, huele el café preparándose, o la brisa del mar. Siente el sol en tu piel, o el viento en tu cabello. Observa todo el color y la vida rebosando a tu alrededor.

En lugar de fantasear acerca de qué tan rico, hermoso, que tan viajado serás (o cualquier otra cosa que te gustaría hacer en una realidad futura), échate un vistazo honesto en lo que eres ahora: ¿Eres amable? ¿Eres responsable? ¿Eres honesto contigo mismo o con los demás?

Quien eres ahora, en este momento, es extremadamente más importante que en quién serás mañana. Eso es debido a que el futuro se encarga de sí mismo de acuerdo a las acciones que tomes ahora.

Cuando tomes cualquier acción, asegúrate de que sólo estás haciendo lo que puedes lograr en este momento, y deja toda preocupación por lo que esa acción se manifestará en el futuro.

“Vive cada momento plenamente y el futuro se encargará de sí mismo. Disfruta totalmente de la maravilla y la belleza de cada momento” – Paramahansa Yogananda

2 – Ser consciente significa realmente estar presente

Mientras estemos preocupados con otro momento aparte del en que estamos, no estamos realmente conscientes. Comemos pensando en el postre, o pensamos en lo que haremos a continuación. Tenemos conversaciones pensando en lo siguiente que diremos, perdiéndonos la oportunidad de escuchar en realidad lo que nuestras parejas o amigos están diciendo. Cuando conducimos, ya estamos mentalmente en nuestro destino, antes de llegar allí, a menudo causando accidentes, o simplemente perdiéndonos el paisaje del camino. En casi todo lo que hacemos, estamos constantemente en otro lugar, en lugar de saborear el momento.

Incluso el trabajo de la casa puede ser más agradable cuando estamos en el presente, pero algunas de las mejores obras de arte son creados por la atención plena (o también conocido como mindfulness). Un pintor o música crean una obra de arte cuando se pierden en el “fluir”, lo que significa realmente estar completamente conscientes en el ahora con cada pincelada que hacen a través del lienzo, o cada nota que tocan o componen. Podemos alcanzar este mismo sentido de atención plena al permanecer en el momento en cada acción que tomemos.

3 – Deja las múltiples tareas, y comienza con una sola a la vez

Tu empleador puede amar que hagas muchas tareas a la vez, pero tu alma no. Los investigadores Kelvin Lui y Alan Wong de la Universidad China de Hong Kong descubrieron que la gente que hacen múltiples tareas (o multitasking, como también se conoce) o que frecuentemente usan muchos medios a la vez son mejores en integrar información, pero ¿qué es exactamente lo que están integrando? Puedes sentirte contigo mismo por haber hecho tanto, pero ¿qué has logrado realmente?

Muchos de los que hacemos multitasking tratamos de hacer todo a la vez para que podamos despejar el espacio para el futuro. Y ahí está de nuevo – esa proyección en “otro” momento en el que podemos sentarnos en silencio y tener paz. En lugar de planearlo como una especie de nube amorfa que de alguna manera aterrizará en la país de nunca jamás, podemos hacer una cosa a la vez con una consciencia plena, y dejar que el futuro sea lo que será, entonces mágicamente vamos a experimentar esa paz que anhelamos – ¡ahora mismo!

Intenta beber tu té sin revisar tu celular o chequear tu mail. Trata de caminar y solo observar tu respiración o ver en realidad lo que hay a tu alrededor. Deja las múltiples tareas a los hamsters en sus ruedas, y dale a tu alma un descanso.

“Hay una gran diferencia entre tomar una taza de té por la mañana con plena atención y beber mientras estamos preocupados por nuestros planes para el día” – Tara Bennett-Goleman, connoisseur de té japonés zen y psicoterapista, del libro Emotional Alchemy: How Your Mind Can Heal Your Heart (2003), página 27.

Vivir en el presente nos permite estar en contacto con la energía creativa universal, la cual se renueva cada microsegundo. Si nos estamos preocupando por el futuro (aunque en realidad es sólo un disfraz del miedo por el pasado) no nos podremos conectar con esa corriente universal. Intenta hoy practicar esta presencia en todo lo que hagas, y mira la belleza que se despliega delante de tus ojos.

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